Comentario al Evangelio san Bendito de Mursia
Sigamos los caminos que Él nos indica. ¡Levantémonos, pues!; la Escritura no cesa de despertarnos diciéndonos: «Ha llegado la hora de despertarnos del sueño» (Rm 13, 11). Abramos los ojos a la luz divina. Escuchemos atentamente la poderosa voz de Dios que cada día nos apremia diciéndonos: «Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor, no endurezcáis vuestro corazón» (Sl 94, 8). Y también: «El que tenga oídos para oír, que escuche lo que dice el Espíritu a las Iglesias» (Ap 2, 7). Y ¿qué es lo que dice? «Venid, hijos, escuchadme, os enseñaré el temor del Señor» (Sl 33, 12). «Caminad mientras tenéis la luz, para que no os sorprendan las tinieblas» (Jn 12, 35). Buscando entre la multitud del pueblo a su obrero a quien dirige esta llamada, el Señor añade: «¿Hay alguien que ame la vida y desee días de prosperidad?» (Sal 33, 13). Al escuchar esto si tú respondes: «Yo», y Dios te dice: «¿Quieres alcanzar la vida eterna?» Entonces «guarda tu lengua del mal y tus labios de la falsedad; apártate d...