Entradas

Comentario al Evangelio san Bendito de Mursia

Imagen
Sigamos los caminos que Él nos indica.   ¡Levantémonos, pues!; la Escritura no cesa de despertarnos diciéndonos: «Ha llegado la hora de despertarnos del sueño» (Rm 13, 11). Abramos los ojos a la luz divina. Escuchemos atentamente la poderosa voz de Dios que cada día nos apremia diciéndonos: «Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor, no endurezcáis vuestro corazón» (Sl 94, 8). Y también: «El que tenga oídos para oír, que escuche lo que dice el Espíritu a las Iglesias» (Ap 2, 7). Y ¿qué es lo que dice? «Venid, hijos, escuchadme, os enseñaré el temor del Señor» (Sl 33, 12). «Caminad mientras tenéis la luz, para que no os sorprendan las tinieblas» (Jn 12, 35). Buscando entre la multitud del pueblo a su obrero a quien dirige esta llamada, el Señor añade: «¿Hay alguien que ame la vida y desee días de prosperidad?» (Sal 33, 13). Al escuchar esto si tú respondes: «Yo», y Dios te dice: «¿Quieres alcanzar la vida eterna?» Entonces «guarda tu lengua del mal y tus labios de la falsedad; apártate d...

DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE LETRÁN (Ciclo C)

Imagen
  “El celo de tu casa me devora.”                         Lima, 08 de noviembre de 2025  La fiesta de la Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán recuerda su  consagración (9 de noviembre del año 324 por el P apa san Silvestre) y se celebra en toda  la Iglesia latina como signo de amor al Romano Pontífice y de unidad con él. En efecto,  se trata de la sede del obispo de Roma, sucesor de san Pedro: celebrar nuestra comunión  con él, fortalece también la fraternidad en cada iglesia y la convicción de ser «piedras  vivas» en la construcción del «edificio espiritual» donde Cristo resucitado es la «piedra  angular» (1 P 2, 4-6).  La fiesta que nos congrega es la dedicación de esta casa de oración. Esta es, en  efecto, la casa de nuestras oraciones, pues la casa de Dios somos nosotros mismos. Si  nosotros somos la casa de Dios, somos edificados en este mundo para ser ...

Comentario del evangelio por San Basilio

Imagen
No somos dueños, somos simples administradores  ¡Considera, oh hombre, a aquel que te ha colmado de bienes! ¡Recuérdate de ti mismo! ¡Recuerda quién eres, qué asuntos llevas entre manos, quién te los ha confiado, por qué razón has sido preferido entre muchos! Eres servidor de Dios que es bueno. Tienes a tu cargo compañeros de servicio. ¡No creas que todos estos bienes están destinados a tu disfrute! ¡Dispón de los bienes que tienes como si pertenecieran a otro! Disfrutarás de ellos durante un tiempo, luego se desvanecerán y desaparecerán. Pero tendrás que dar cuenta por menudo de todos ellos. ¿Qué harás? La respuesta es simple: Saciaré a los hambrientos, abriré mis graneros e invitaré a los pobres. ¡Vosotros todos, que estáis faltos de pan, venid a mí! Que cada uno tome una ración colmada de los dones que Dios me ha acordado. ¡Venid, aprovisionaros como de la fuente pública.

Comentario al Evangelio Isaac de la Stella

Imagen
  Yo soy el buen pastor, que da la vida por sus ovejas  Cuando llegó el tiempo de la misericordia (Sal 101, 14), el Buen Pastor descendió de junto al Padre, tal como había prometido desde toda la eternidad. Vino a buscar a la única oveja que se había perdido. Para ella fue prometido desde siempre; para ella fue enviado en el tiempo; para ella nació y se nos dio, predestinado eternamente para ella. Es única, sacada tanto de los judíos como de las otras naciones, presente en todos los pueblos; es única en su misterio, múltiple en las personas, múltiple por la carne según la naturaleza, única por el Espíritu según la gracia –es decir, una sola oveja y una innumerable multitud. Ahora bien, las que este pastor reconoce como suyas «nadie puede arrancarlas de sus manos» (Jn 10, 28). Porque nadie puede forzar al verdadero poder, engañar a la sabiduría, destruir la caridad. Por eso habla con toda seguridad diciendo: «Padre, de los que me has dado no se ha perdido ninguno» (Jn 18, 9). F...

Comentario del evangelio por san Ambrosio

Imagen
El Reino no se cierra a nadie Los invitados se excusan, siendo así que el Reino no se cierra a nadie, a no ser que se excluya él mismo por su palabra. En su clemencia, el Señor invita a todo el mundo, pero es nuestra desidia o nuestra desviación quien nos aleja de él. Aquel que prefiere comprar un terreno es ajeno al Reino; en tiempo de Noé, compradores y vendedores fueron tragados, por igual, por el diluvio (Lc 17, 28). Igualmente el que se excluye porque se ha casado, porque está escrito: “si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío” (Lc 14, 26). Así que, después del desprecio orgulloso de los ricos, Cristo se vuelve hacia los paganos; hace entrar a buenos y malos, para hacer crecer a los buenos y para mejorar las disposiciones de los malos. Invita a los pobres, a los enfermos, a los ciegos, lo cual os muestra que la enfermedad física no deja a nadie fuera del Reino,...

Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos

Imagen
 Ni en la muerte, podemos perder la esperanza Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven.  Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. Nuestra vida de creyentes, se tiene que fundamentar en la esperanza, con estas palabras san Pablo nos invita a vivir en esperanza, no podemos ignorar la suerte de los difuntos, tenemos que tener esa esperanza, “pues si creemos que Jesús ha muerto y resucitado, del mismo modo, a los que han muerto, Dios, por medio de Jesús, los llevará con Él”.  Lo mejor que tenemos los cristianos es la esperanza, por eso no debemos de apagar nuestra esperanza, no podemos apagar ese anhelo a la vida eterna, tenemos que seguir esperando con el corazón en...
Imagen
“ Orar siempre sin                             desanimarse.” Lima , 19 de octubre de 2025 La palabra de Dios en este domingo nos invita a la oración , orar con confianza y además con perseverancia. En la primera lectura, nos damos cuenta cómo nuestra oración puede ayudar a otras personas, por eso la llamamos oración de intercesión , cada uno de nosotros a la hora de dirigirse a Dios, se puede dirigir en nombre propio o pedir por la necesidad de una persona o un pueblo.  Vemos cómo Moisés se dirigía a Dios por medio de la oración y con los brazos abiertos para que su pueblo pudiera ganar la lucha. Con este gesto podemos sacar varios elementos que nos ayudan a orar a nuestro Padre Dios : uno de ellos es la perseverancia, el segundo la postura del cuerpo y el tercero la ayuda de los demás, no podemos orar solos, para perseverar necesitamos a nuestros hermanos, y herramientas que nos ayuden a comunicarnos...