XVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
“El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido” Río de janeiro 26/07/26 Las parábolas del Reino ocupan un lugar central en la predicación de Jesús. A través de imágenes sencillas y cotidianas, el Señor nos introduce en el misterio del Reino de Dios. Hoy nos presenta dos de ellas: el tesoro escondido y la perla de gran valor . En ambas, el centro no está en el tesoro ni en la perla, sino en la decisión de quien los descubre. El hallazgo cambia por completo la vida de esas personas: venden todo para quedarse con aquello que realmente vale la pena. El Reino de Dios no es un complemento para nuestra vida, ni una realidad que se añade a tantas otras preocupaciones. Es el centro que reorganiza toda la existencia. Por eso, el Evangelio nos invita a preguntarnos: ¿qué ocupa hoy el primer lugar en mi vida? ¿Dónde está mi verdadero tesoro? Vivimos en una sociedad que nos enseña a acumular: bienes, éxitos, prestigio, seguridades y reconocimiento. Sin embargo, Jesús ...