Domingo XXIX del Tiempo Ordinario A
«Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios» Hermanos, hay preguntas que buscan una respuesta y otras que solo pretenden tender una trampa. En el Evangelio de hoy, preguntan a Jesús si es lícito pagar el impuesto al César. Pero Jesús no se deja atrapar y responde con una frase que sigue iluminando nuestra vida: «Den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». San Agustín nos ayuda a profundizar en estas palabras con una expresión preciosa: «El César reclama su imagen; Dios reclama la tuya». El César pide una moneda que lleva su imagen; Dios, en cambio, nos pide a nosotros, porque llevamos impresa en el corazón su imagen y semejanza. La pregunta, entonces, no es solamente qué le debemos al César, sino ¿qué le estamos devolviendo a Dios, de quien hemos recibido la vida? ¿Le estamos devolviendo un corazón lleno de amor, de misericordia, de bondad y de paz? ¿O hemos permitido que otras imágenes ocupen su lugar? El poder humano muchas veces fabrica sus propias imá...