XX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
“Mujer, qué grande es tu fe; que se cumpla lo que deseas”. Lima 16/08/26 La Palabra de Dios que hemos escuchado en este domingo del tiempo ordinario nos presenta una verdad hermosa y esperanzadora: Dios quiere salvar a todos los hombres, sin excepción alguna. No existe persona, pueblo, cultura o nación que quede fuera del amor de Dios. Su corazón es más grande que nuestras fronteras, nuestros prejuicios y nuestras divisiones. La primera lectura del profeta Isaías nos muestra precisamente este deseo universal de Dios. El Señor habla de los extranjeros que se unen a Él y les promete que serán acogidos en su casa, no serán considerados extraños ni excluidos, sino hijos amados. Por eso afirma: “Mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos”. Estas palabras fueron revolucionarias para su tiempo. Muchos pensaban que la bendición de Dios pertenecía solamente a un grupo privilegiado. Sin embargo, Dios deja claro que su amor no tien...